Autor: Equipo Técnico de Plan Misiones
País: Bolivia
Ubicación: Chiquitanía, Bolivia
MEMORIA:
El Plan de Mejoramiento de Vivienda contiene un elevado impacto patrimonial y social, que dentro de sus objetivos propone mejorar las condiciones de vida y fortalecer la identidad de los pueblos Chiquitanos, mediante la rehabilitación de sus viviendas, con el rescate de las tipologías constructivas y la implementación de infraestructura sanitaria, teniendo mayor presencia en el grupo social con menores recursos.
La vivienda ha estado sujeta a los cambios históricos y culturales que han provocado y siguen provocando alteraciones no sólo a nivel físico sino también en el nivel intangible de lo que supone alterar un espacio de vida y con él cambiar la propia concepción de la vida de sus habitantes.
El auge económico de la zona de la Chiquitania vivido a principios del s. XX llamó a los mestizos y criollos de Santa Cruz, que llegaron para quedarse, imponiendo una tipología de vivienda procedente de la ciudad. Se impone un concepto más marcado de la privacidad y se cierran los espacios con gruesos muros de tabique. Los espacios comunes ceden ante los patios privados.
El gran impacto económico que se generó en la región en la época de intervención en los conjuntos Religioso Misional (iglesia, parroquia) y a pesar de los planes y esfuerzos llevados a cabo por los equipos, repercutieron en algunos casos de manera negativa en la conservación del pueblo, ocasionando transformaciones en la morfología de sus edificios. Esto mostró la necesidad de llevar a cabo acciones directas para recuperar y rehabilitar el entorno habitacional que circunda a los monumentos históricos en el caso de la vivienda tradicional chiquitana evitando que las ya existentes, que se encuentran en proceso de desaparición, sean rehabilitadas y recuperadas consolidándolas como elementos de referencias para las futuras construcciones.
Las ideas de modernidad y desarrollo enfrentan a las viviendas chiquitanas a un proceso de sustitución y pérdida de estructuras, materiales y espacios amplios tradicionalmente pensados para la convivencia de la familia extensa por módulos más pequeños de familia nuclear. Este proceso convive paradójicamente con una reivindicación en toda la zona de la cultura chiquitana como la identitaria del Departamento.
Estos procesos internos conviven con hechos exteriores como las nuevas políticas de vivienda social, impulsadas por las instituciones públicas y organismos de cooperación, que introducen modelos de construcción rápida, en serie y barata con materiales procedentes de las grandes ciudades, que no respetan los condicionantes culturales, generando nuevos puntos de conflicto ante el problema de la rehabilitación de las viviendas. Junto a esto, existe todavía una falta de protección legal, tanto a nivel nacional como local, para la protección de estos conjuntos Patrimonio de la Humanidad y en concreto de las tipológicas de vivienda y espacios urbanos. Sobre este aspecto se ha trabajado dotando a cada Municipio de un Plan de Ordenamiento Urbano que incluye ciertas normativas, todavía sin una correcta aplicación por la debilidad institucional existente.
Cambios y amenazas en el espacio más íntimo de la vida del chiquitano, que no sólo provoca el deterioro de su calidad de vida por el hacinamiento, falta de servicios básicos e inadecuado uso de materiales, sino la pérdida de la identidad y de los valores culturales de colectividad, la alteración de las relaciones con el medioambiente y el entorno, la marginalidad de los grupos indígenas habitantes de estas viviendas y portadores de la riqueza del Patrimonio inmaterial chiquitano, la disminución del atractivo turístico de los municipios y con ello la perdida de una importante fuente de ingresos y desarrollo.
En los últimos tiempos las características morfológicas de las construcciones se transformaron de manera gradual, optándose por alternativas que desvirtúan la imagen urbana de los pueblos de la Chiquitania, convirtiéndose en cubículos, que por sus características constituyen ambientes no aptos para la región, por la inadecuada utilización de los materiales constructivos y proporciones de los ambientes, transformando el entorno e imagen urbana, limitando su atractivo turístico, lo que repercute en la economía de la población mermando posibles ingresos, además de desvirtuar las tipologías tradicionales disgregando el patrimonio arquitectónico que identifica a esta región.
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