Autor: Mónica Bertolino y Carlos Barrado
Colaboradores: Agustin Rovaretti
País: Argentina
Ubicación: Complejo turistico “el 44″, Capilla del Monte, Córdoba, Argentina
propietario: Sindicato petroleros de córdoba
construcción: Claudio Perales
presupuesto total: 85.000$
costo/m2: 203$/m2
superficie cubierta: 420m2
créditos fotográficos: Carlos Barrado
MEMORIA:
paisaje – actividades – partitura – no apelar al cliché
Este trabajo se localiza en las sierras de Córdoba, en un área con destino turístico ya intervenida parcialmente con edificios y áreas funcionales fuertemente implantadas.
El lugar tiene un paisaje de sierras dominado por la presencia del cerro Uritorco y también caracterizado por fajas paralelas de mogotes de piedra parda.
De topografía irregular, clima seco, vegetación típica compuestas por algarrobos, quebracho blanco, orco quebracho, palmeras caranday, aguaribay, espinillos…
El encargo consistió en generar un área de granja dentro de este complejo.
¿Un escenario de granja para las actividades recreativas de un emprendimiento turístico?
Lo entendimos como un programa poco habitual de intervención en el paisaje
Y decidimos no apelar al cliché de la imagen como transmisor de una atmósfera nostálgica de granja para el consumo, sino a intervenir con el paisaje a partir de las actividades y usos reales de una manera abstracta.
Así intentar una partitura de registro e interpretación de ese paisaje que sería visible desde los puntos más altos del terreno, (una partitura regular con alteraciones)
Se propusieron 2 pabellones, dispuestos perpendicularmente y en diferentes niveles de suelo, uno que hace de límite permeable a un sector de cultivos frutales, el otro que se recuesta contra la ladera de una pendiente.
Un recorrido de agua, en distintos niveles recorre perimetralmente ambos pabellones y aporta el sonido fresco del agua por allí escasa.
Los pabellones se resolvieron como pérgolas de hormigón, que cubren una planta libre,
en donde las distancias entre las vigas no son siempre regulares, y se materializan con hormigón dando opacidades, o con vidrio dando transparencias o simplemente se dejan abiertas para que pasen algunos árboles. La luz ingresa de modo irregular, aludiendo lejanamente al juego de luz y sombras de las piedras.
Vistos desde arriba y con los mogotes de fondo, el hormigón en su repetición, parece regularizar el paisaje de piedras en un paisaje árido del cual salen árboles.
Estructuralmente estas pérgolas están colgadas de 2 vigas de 25 metros de largo en el pabellón de dulces y de 35 metros de largo en el pabellón de los animales,
pabellón de dulces
Las actividades del programa, consisten en un sector cerrado para fabricar dulces y procesar la miel, limitado en vidrio (que no toca la estructura de Hº para absorber las dilataciones propias de los materiales / un pequeño almacén, en mampostería revestido en placas de madera / y un semicubierto para hacer pan junto a los hornos de barro /
pabellón de los animales
Las actividades del programa, consiste en corrales para animales de granja –cabras, ovejas, conejos, aves, brete de ordeñe etc. Que se resolvieron con postes y alambrados comunes.
perímetro de acequias
El agua recorre en acequias, resueltas en piedra y hormigón, en diferentes nieles involucrando también a los pabellones, con la referencia de algunas imágenes de Escher en donde el agua hace trampa a la gravedad…
Nuestra intención fue interpretar el lugar y el programa, sacar provecho del paisaje y del problema.
más información en al44.com.ar en plataformaarquitectura.cl y en issuu.com/leonardofinotti














Me encanta este proyecto!! Enhorabuena a sus autores.
Dejamos un link a un interesante artículo http://www.arqa.com/?p=204462 publicado por Zaida Muxi y Josep Maria Montaner en arqa.com, llamado “Arquitecturas benefactoras”.
y un anticipo:
Dos obras públicas en el área de Córdoba (Argentina), combinan la calidad en el diseño con la mejora de las condiciones de vida sintonizando con el entorno urbano y el paisaje.
En la década de los años noventa, la ciudad argentina de Córdoba ya era modélica por su política de espacios públicos, equipamientos y recuperación de áreas degradadas. Fueron los años de la realización de docenas de pequeños y grandes parques, de rehacer tramos del río Suquía y de crear una serie de centros de participación comunal, los CPC, que proyectó Miguel Ángel Roca, articulando a través de los diversos volúmenes el complejo programa de los centros municipales de barrio, que han conseguido una auténtica descentralización de la vida administrativa municipal. En los últimos años, lamentablemente, esta acción pública ha quedado postergada en aras de intervenciones monumentales muy discutibles, de dudoso gusto y utilidad, como el Centro de Ocio en la antigua Cárcel de Mujeres del paseo del Buen Pastor o la reconversión del Palacio Ferreyra en Museo Superior de Bellas Artes que, junto a otros equipamientos como el remodelado Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa, se plantean como una pretenciosa 1/2 legua de oro cultural.
Por lo tanto, la antigua onda benefactora se ha ido fuera de Córdoba, en cuya región destaca una obra reciente magnífica: la granja didáctica proyectada por Mónica Bertolino y Carlos Barrado, dentro del complejo turístico promovido por el sindicato de las gasolineras, cerca de la ciudad de Capilla del Monte.